


Ya estoy de nuevo en Hampi. Es sin duda mi lugar preferido en la India. Es la primera vez que un sitio sin el mar cerca me atrae tanto. Son las piedras. Estas misteriosas piedras enormes que parecen cortadas por manos gigantes y esparcidas por las colinas con mucho cuidado. Es el rio. Un rio que serpentea por el paisaje y lo hace aun mas pintoresco. Son los templos. Cientos de templos que recuerdan el antiguo esplendor de la capital del imperio de Vyanyagar. Son los campos de arroz. Trozos de verde intenso que salpican el paisaje. Son todas estas cosas, que encajan perfectamente formando un paisaje de cuento.
No hay comentarios:
Publicar un comentario